Sospechas.
El día transcurrió entre juegos, risas y recuerdos compartidos. Mariana estaba completamente enfocada en Yamir, quien le mostraba sus juguetes mientras ambos se reían juntos. Graciela, desde la entrada de la habitación, los observaba con una mezcla de celos y frustración; no podía apartar la vista de ellos ni un segundo, y esa sensación la consumía.
Después de un rato, Yamir abrió su pequeño armario y sacó el conejo de peluche que Mariana le había regalado, mostrándoselo con orgullo.
—Mira, Mar