Hilos De Esperanza.
Graciela se encontraba en la habitación de Yamir, un lugar que solía estar lleno de risas y juegos, pero que ahora solo reflejaba un profundo vacío. Los recuerdos del pequeño inundaban su mente mientras sus ojos recorrían cada rincón, buscando algún indicio de su presencia.
Su mirada se detuvo en la pequeña cama decorada con dibujos de dinosaurios, un refugio que había sido testigo de tantas noches de cuentos y sueños. Con un suspiro profundo, se sentó lentamente sobre el colchón; su mano rozó