SABINA SARTORI
—Dumort… tienes una deuda hacia mí y hacia mi organización que no te voy a perdonar. —Podía ver el dolor en los ojos de Romeo mientras la mano que empuñaba su arma temblaba conforme la ira se acumulaba—. No permitiré que me la quites también a ella.
—¿Deuda? —preguntó Travis con media sonrisa mientras su mano se aferraba a mi cintura, pegándome a su cuerpo de manera posesiva—. Deberías sentirte agradecido de que sigues vivo.
»Ahora quítate de mi camino, «princesita». —Quería prov