Al llegar a la mansión acompañado de Matteo, Lia sonrió. Era exactamente tal como la recordaba. Giorgio también sonrió. En aquella mansión habían jugado cuando eran niños y se habían enamorado cuando eran adolescentes. Giovanni tenía una casa justo al lado, por lo que pasaban cada verano juntos. Lidia y Amaranta eran mejores amigas, y eso permitió que Giorgio y Lia se conocieran mucho mejor. Tenían un árbol favorito, donde se dieron su primer beso y al que siempre llegaban luciérnagas. De ahí ha
Angel Summer
Bueno mis niñas, hoy tuvimos un gran maraton de Giorgio, espero que lo hayan disfrutado, poco a poco salen secretos y saldrán muchos más, gracias por siempre estar aquí, las quiero ♥♥♥