Lia habló unos minutos con sus guardaespaldas y les pidió que llevaran su equipaje hasta la suite de Giorgio. En medio de la pasión con la que se habían reencontrado, ambos habían terminado destrozando parte de su ropa, además no tenía sentido volver a la habitación donde se había hospedado ya que Gio no la dejaría salir de su lado.
Pocos minutos después sonó el timbre.
Gio, que únicamente llevaba puesto un pantalón de pijama negro, caminó hasta la puerta y la abrió con total naturalidad. Del o