TU BOCA

CAPÍTULO 24

Yo no podía creer lo que estaba escuchando. Sentí que esa idea no entraba en mi cabeza.

—Estás loco —le dije—. No es posible que hayas permitido que otro lobo tocara a tu esposa mientras los veías.

Kaleb se sentó sobre mi tocador y me dió una caricia en la mejilla

—Cristal estuvo de acuerdo —respondió—. Y es una tradición. Cuando un Alfa no preña a su esposa en dos meses, se permite que otro lobo lo cubra. Si queda embarazada, ese hijo es mío. Esa ley existe desde siempre.

Me quedé helada, No sabía si sentir asco, sorpresa, estaba confundida

—No puedo creer que aceptaras eso —murmuré.

—Lo hice porque no tengo otra opción —dijo acercándose—. No puedo tocarla, No puedo tocar a ninguna loba que no seas tú.

Me quedé sin palabras. Kaleb me sostuvo la mirada y me sostuvo del mentón

—Y esto también me da derecho a una noche libre. Una noche sin culpa, Una noche con la loba que yo elija.

No me gustó hacia dónde iba eso

—¿Y quieres que sea yo ?—dije sin moverme aunque estaba tem
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP