Capítulo 75
No recuerdo con claridad qué pasó en los minutos siguientes, es como si hace tiempo en mi vida hubiera quedado inerte.
Solo sé que, cuando la noticia de la muerte de mi hijo entró en mi cabeza, algo en mí se quebró para siempre, cuando pude procesar esa realidad que parecía tan lejana, sencillamente la vida dejó de tener sentido para mí en un solo momento.
Sentí un dolor tan profundo que no me cabía en el cuerpo. Empecé a gritar sin poder detenerme y rompí absolutamente todo lo que estaba a mi alcance. Golpeé muebles, jarrones, paredes. Me lastimé las manos hasta que me salio sangre, pero no me importó, es más el dolor de esos golpes no llegaba al nivel del que sentía en el alma.
Repetía una y otra vez que era mentira, que todo era una maldita mentira, porque no podía ser que la vida fuera tan injusta conmigo, que me quitara la única razón que yo tenía para poder seguir respirando.
Hades trató de detenerme, pero yo estaba fuera de control. Grité tanto que me quedé sin voz,