Capítulo 77
El se acercó mucho a mi, quedé de espaldas a la pared mientras sentia su aroma invadir mis fosas nasales
—Dime que no me deseas como siempre, dime qué no me amas —me dió un beso en el cuello.
Quise hacerme la fuerte, pero cada vez que Kaleb aparecía frente a mí, todo se me desordenaba por dentro. No importaban los años, ni el dolor, ni las decisiones que había tomado y que nos habían separado.
Él seguía teniendo ese efecto sobre mí. Me molestaba admitirlo, pero era la verdad. Su so