Capitulo 16
Me separé de Kaleb de inmediato, él volvió a quedarse dormido por la fiebre. Apenas intenté salir de la habitación, Úrsula me agarró del brazo con fuerza. Su rostro estaba rojo de la rabia.
—¿Eres su amante? —me pregunto temblando incrédula por lo que había visto —. ¿Ya le dijiste la verdad de la noche de bodas?
Me quedé helada, y empecé a negar nerviosa con la cabeza, la culpa de mis sentimientos me quitaron toda seguridad
—No soy su amante —dije intentando sonar segura—. Y nunca