Capitulo 16
Me separé de Kaleb de inmediato, él volvió a quedarse dormido por la fiebre. Apenas intenté salir de la habitación, Úrsula me agarró del brazo con fuerza. Su rostro estaba rojo de la rabia.
—¿Eres su amante? —me pregunto temblando incrédula por lo que había visto —. ¿Ya le dijiste la verdad de la noche de bodas?
Me quedé helada, y empecé a negar nerviosa con la cabeza, la culpa de mis sentimientos me quitaron toda seguridad
—No soy su amante —dije intentando sonar segura—. Y nunca sabrá nada de esta noche, Nadie sabrá que la loba con la que se acostó esa noche fui yo y no mi hermana.
Sus ojos se abrieron, se dió cuenta que yo ya no le tenía miedo como antes.
—Maldita seas… —susurró—. Igualada, bastarda. Te metiste en donde no te correspondía, eres una vagabundo buscando riqueza con el marido de tu hermana
—Él alucinó —insistí—. No pasó nada más. Solo me besó creyendo que era otra persona.
Úrsula no quiso escuchar.
—Si llego a descubrir que entre ustedes hay algo, aunque s