El porton chirrio al abrirse, como si la casa de la abuela Marquez necesitara anunciar cada visita con dramatismo propio, Eloisa se quedo parada en el jardin unos segundos respirando hondo.
---Todavia podemos huir,--- murmuro Eloisa
Sebastian miro la casa con atencion, no habia percibido muerte alli, solo recuerdos antiguos, risas incrustadas en las paredes y una energia familiar un poco densa, pero el amor se notaba en cada poro de la casa.
--- No es recomendable eso, tu pulso esta estable, no