Mundo ficciónIniciar sesiónLa lluvia caía con una cadencia pesada sobre los cristales del salón principal. Elena, sentada frente a la chimenea apagada, sostenía una taza de té frío entre las manos. La casa, que hasta hacía poco parecía un refugio, ahora le resultaba extrañamente ajena. Silenciosa. Expectante.
Alejandro entró en la estancia con el ceño fruncido. Llevaba el teléfono aún en la mano, los nudillos tensos, los pasos cont






