Mundo ficciónIniciar sesiónLa finca se despertó envuelta en una bruma densa, como si la niebla hubiera decidido quedarse pegada al suelo y a las ventanas, negándose a disolverse con el sol. El canto de los pájaros sonaba más lejano, amortiguado por la humedad del amanecer, y los árboles parecían figuras borrosas que observaban en silencio.
Elena preparaba el desayuno en silencio, revolviendo la leche tibia para Matías mientras el café goteaba lentamente. El r






