CAPÍTULO 20
El jueves por la mañana la tensión alcanza su punto máximo, el punto de ruptura, el punto de no retorno, el punto de "ya no aguanto más". Entro en su oficina para dejar la correspondencia personal que me había enseñado a clasificar la semana pasada. Mi mano roza accidentalmente su escritorio y por un instante me quedo mirándola. Amy está especialmente hermosa este día: viste una blusa de seda color perla que contrasta con su cabello negro azabache, y está concentrada con el ceño fru