Three está a rebosar de personas.
Todos entusiasmados bailando en la pista, con la música a alto volumen, o bebiendo por la celebración que se lleva a cabo.
Me paseo por la orilla del segundo piso, sosteniendo una copa de champán en una mano y pasando los dedos sobre la barandilla de metal pulido con la otra, mirando atenta la pista de cristal y luces de colores intermitentes que cortan el rostro de las personas eufóricas que bailan, gritan y ríen.
Suspiro pesadamente, por enésima vez, a la v