Mundo ficciónIniciar sesiónEl sudor recorría mi cuerpo por completo. Estaba a horcajadas, con las manos apoyadas en mis rodillas. Movía mi cintura de forma rítmica, se sentía delicioso. Las gotas bajaban por mi barbilla hasta mi senos. Ahí quedaban retenidas por las manos larguiluchas de Elías. De pronto, él soltó una de ellas y me agarró del pelo. Se incorporó de la silla donde estaba sentado conmigo encima y dio varios pasos hacia de







