Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de casi dos horas rebuscando en gavetas y armarios, había conseguido dos importantes pistas. En primer lugar, Marcos era un narcisista y un drogadicto de mierda. Tenía alijos de cocaína escondidos por casi cualquier parte de la habitación. También había sobres con “maría” en los sitios más impensables y un set de jeringuillas en el baño personal y otro tras un cuadro de la saleta.
Las pruebas del







