Cori había salido en busca de una botella de vino, galletas y algo de pan. De pronto alguien familiar venia en dirección a ella.
Haida avanzaba por la vía tranquilamente con una cesta en sus manos, se dirigía a casa de Liza para extenderle la invitación a una cena de despedida que le darían los chicos.
Haida divisó a Cori venir directo a ella, se mantuvo en su lugar con total naturalidad sin cambiar de camino, no faltaría las sátiras de la señora y su sarcasmo al que estaba acostumbrada, en aqu