Haida despertó unas horas después, se sentía descansada, tomaría una ducha, lavaría su cabello y se alistaría para ir a casa de Vilma.
Haida estuvo indecisa en un principio sobre que vestido elegir, después de colocar dos prendas sobre la cama, elegía el rojo con pequeños detalles florales en la falda. Una pequeña cartera de mano complementaba su atuendo.
Extendiendo la mano tomaba el abrigo del perchero, su esposo le acercaba el paquete envuelto en papel regalo, un detalle para Vilma.
Fred los