Kimi ingresó con prisa en la habitación del anciano abuelo que respiraba algo lento y con el pulso que por momentos no lograba percibir, las manos de la chica pasaron por la blanca cabellera, tomando una cobija le cubría al escuchar que tenía frio.
-Creo que está nevando Kimi…debes abrigarte bien, tus tíos están por llegar y yo debo irme…posiblemente vea la abuela-.
Kimi miró su reloj esperando que su hermano llegara para acompañarle en aquel momento, Loly llegaba con la cena y una jarra de té.