Mundo ficciónIniciar sesiónÁngela y Matt han tomado caminos diferentes, cada uno ocupa un puesto importante para su gente, Ángela es la alcaldesa de su pueblo y Matt el alfa de su manada, enemigos indiscutibles. Y aunque sus senderos sean distintos, terminan siempre encontrándose en el mismo punto, la venganza de su gente y el rencor de los dos pueblos que exige sangre. Aun así, Ángela tiene una batalla más importante que librar, escoger entre dos hombres, la manzana prohibida y aquel oasis refrescante.
Leer másLa tierra retumbó y una fuerte explosión aturdio nuestros oídos mientras veía como aquella preciosa cueva se derrumbaba desde sus adentros, nadie volvería a entrar a ese lugar, nadie tendría que volver a sufrir, estar retenido en tan horripilante laboratorio. Miré a mi alrededor y vi la devastación que había quedado provocado todo esto. Galaxy se encontraba al lado de una Palt, abatida en el suelo. Si no fuera porque Makena y la manada llegaron a tiempo para sacarnos de esos túneles, la historia sería diferente. Intente ayudar a los niños que habían capturado, estaban hambrientos y a asustados. —Paul está muy mal, me lo llevaré primero, ¿usted se encuentra bien? —Gracias, Makena, pero yo estoy bien, solo tengo algunos raspones. Preocupará por favor llevar a estos niños a la manada y tratarlos. —Dije levantándome del lado de la pequeña. —¿Y qué haremos con ella? —Señala a Palt que permanecía en el suelo, una parte de mí sentía lástima por aquella niña trasformada en máquina para mat
Parecía que mi pesadilla había salido a mi mundo, y ahora intentaba matarme, mire a la chica que hacía unas horas me había dicho su nombre, y aún no me lo podía creer, Palt… la hija de Paul estaba viva, frente a mis ojos… y no solo eso, ella había vivido engañada toda su vida, y manipulada por quien sabe quién. Sin contemplación me empujo hacia la puerta después de caminar lo que me pareció kilómetros por esos enrevesados túneles, mis ojos se acoplaron a la luz blanca de hospital de la habitación, cuando observe bien la habitación tenía ser pinta de un laboratorio, las máquinas, las probetas y los miles de artefactos. Matt entró tras de mi guiado por Galaxy. —¿Qué cojones es este lugar? —murmuro Matt acostumbrándose a la fuerte luz como yo. —Bienvenidos al laboratorio del futuro, aquí se creerá un precedente, en la historia de la humanidad. —Ahora… ¡Arrodíllate! —me increpo girándose hacia mí. —¿Qué pretendes con esto…? Ya nos tienes, pero aún no he visto a Paul —sonrió sínica y d
Makena y Matt prepararon los arcos y las navajas, incluso me dio una a mí y Sven para protegernos, el plan era encontrar una entrada desde la cueva, pero solo eran suposiciones. Los nervios eran palpables, no sabíamos que esperar y mi mente se remitía a lo que paso anoche, aquel beso… y luego el rechazo. Desde que me levante, Matt no me había mirado a los ojos ni una sola vez, una parte de mí sentía tristeza, removiendo sentimientos que había querido parar anoche. Pensé que si me despedía y tajante tomaba una decisión, mi mente cerraría por fin aquella historia inconclusa, que supiera que tenía que dejarlo ir, que era lo mejor para mí…. Pero entonces, si no funcionaba, si no podía dejar de sentir esto. ¿Qué haría…? «—Yo lo amo…» —No me hagas esto Sefire, por favor solo guarda silencio como antes. «—Guarde silencio cuando decidiste estar con ese lobo, guarde silencio cuando dejaste a Bleick... esta vez quiero que me escuches. Tanto tú como yo, ama a ese hombre, deja de negarlo… y no
La fogata iluminaba la cueva mientras ondulaban las sombras de las estalactitas, todos teníamos una cara apagada o simplemente pensativa, me levante del suelo y poniéndome frente a la fogata, le mire e inquirí.—Tenemos que tener un plan si encontramos el lugar donde están.—Y tengo el plan, lo esencial será que cuando encontremos a kara y el pequeño prioricemos sacarlos. Ángela, cuando tengas la oportunidad te lo llevarás contigo… yo intentare de alguna manera distraer a los que estén ahí, estoy seguro de que son más de uno. Mientras Makena busca salidas para escapar en caso de que algo pase. Si en un tiempo determinado no salgo, váyanse sin mí, no sabemos con qué nos encontraremos en ese lugar —todos guardaron silencio y vi como Makena le lanzó una extraña mirada de apuro, algo estaban escondiendo. Ya entrada la noche, escuche a Matt levantarse adentrándose a la cueva, y con rapidez me levanta para seguirle.—¿Que estaba haciendo…? —murmure para mis adentros, vi como la llama de su
Último capítulo