A mi lado…
«Es él… lo he encontrado por fin»
—Él… ¿d-de quién hablas? —murmure temerosa a que me respondiera, pero si preguntaba era porque quería algo…
«Ahora quieres hablar… pues yo no quiero escucharte»
—Por favor señorita Ángela, siéntese, me gustaría tratar algunos temas con usted —indico soltando mi mano, rompiendo aquella extraña situación que se había formado en el habiente.
—¡Si! —dije con demasiado entusiasmo provocando que me mirara con una sonrisa.
—Parece que tiene mucha energía,