Matteo
No sé porque la llame corderito, pero al verla de rodillas en medio de una iglesia, me recordó a una pintura que observe hace mucho tiempo con mi madre, la mujer era el corderito que iban a sacrificar para los dioses, pero esta vez, ella iba a hacer sacrificada para un demonio.
- ¿Qué hace usted aquí? – pregunta aun de rodillas, no se ha molestado en ponerse de pie, mientras me acerco a ella, puedo ver lo que antes no podía, su mejilla esta roja y su labio partido, sus brazos están lleno