Ariadne
Todos nos quedaremos en la casa del señor Iwasaki esta noche, después de lo que parece una eternidad Matteo entra en la habitación que me habían asignado, su rostro esta tranquilo pero puedo sentir la furia y el enojo salir de su cuerpo.
-Matteo – lo llamo y sus ojos vuelan a los míos, con pasos tranquilos se acerca y se arrodilla hasta que queda a mi altura, paso una mano por su mejilla - ¿Qué es lo que pasa? – sus ojos se cierran cuando mis uñas pasan por su cuero cabelludo.
- No pasa