Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando llegué a casa Salva ya estaba allí, con una bolsa de comida china, bromeando junto a Alfonso y Marta. Era todo un alivio que Sonia no estuviese allí, pues sería incómodo si estuviese.
Hablamos de muchas cosas esa noche, mientras cenábamos, sobre todo del pasado.







