Me pasé el día fuera de casa, incluso fui a tomar unas copas por ahí con Salva, necesitaba desconectar, olvidar, sobre todo eso. Y él me ayudó a hacerlo, me hizo recordar lo que sentía cuando éramos amigos, y añorarlo.
Estaré aquí siempre que me necesites, Laura – me dijo, cuando ya ni siquiera podía mantenerme en pie, en la puerta de casa.