CAPÍTULO 37. OJOS ESMERALDA
Estoy realmente molesta con León… pero no tengo alternativa. No voy a separarme de él; es como mi familia… es lo único que me queda.
Mis abuelos están desaparecidos. No puedo ver a mi mejor amiga. Y prácticamente… ya no me queda nadie más, así que sí… supongo que tengo derecho a compadecerme un poco.
—Pásame tu bolsa —dice León con la voz contenida—. Nos iremos caminando hasta la carretera. Ya pedí a Bruma Sagrada que manden a recogernos.
Sigue molesto conmigo. Lo noto en cada palabra, en la ri