CAPÍTULO 33. DOS COPAS
Sirvieron la comida en grandes platones, tomé un poco de ensalada y una pieza de pollo, colocándolos con cuidado en mi plato.
Intenté concentrarme en algo tan simple como eso pero no podía. Estaba segura de que podía percibir la mirada del Alfa Daryion clavada en mí, lo sentía molesto, no sabía qué había hecho ahora… pero no tenía la menor intención de averiguarlo.
Mi plan era claro: comer un poco… y retirarme sin ser vista, si es que eso aún era posible.
A mi lado, Vera ya estaba conversando c