Sophia guio a Thomas y Xavier hacia el comedor, donde la atmósfera seguía tensa. Las luces del árbol de Navidad parpadeaban suavemente desde el rincón del salón, proyectando destellos de colores que parecían intentar animar el ambiente sin mucho éxito. Vivian fue la primera en romper el silencio, acercándose a Thomas con una sonrisa diplomática.
—Thomas, bienvenido. Soy Vivian, la madre de Sophia. Él es mi esposo, Charles, y mi hijo menor, John —dijo, señalando a cada uno con un gesto amable—.