Los labios de esos dos amantes seguían apenas unidos, más por el fuego y la pasión que se había desatado en el interior de la pareja, que por ese delicado roce que se había transformado en un beso. Tan delicado y sutil como el aleteo de una mariposa que provoca un huracán, Sophia y Thomas no se separaban del otro. Tenían los dedos entrelazados fuertemente, en el pequeño espacio que se había creado entre ellos en ese beso, apoyándose en el pecho de su acompañante; aferrándose a su presencia, tem