Juntos caminaron hacia el interior del bullicio. La gente disfrazada disfrutaba de la música, los tragos, las conversaciones y las risas. El ambiente estaba cargado de la energía vibrante del Halloween. El viento traía todos los aromas más variados, desde el perfume de las manzanas acarameladas, las palomitas de maíz, la cerveza helada, los sabrosos hotdogs y quizás algunos otros aromas provenientes de gente que no estaba fumando tabaco normal. Sin dejar de tomarse de la mano para no perderse,