La casa de su padre estaba repleta. Música, risas, voces mezcladas en un bullicio constante. Zara brillaba en el centro de todo, rodeada de amigos y familiares que celebraban su vigésimo cumpleaños con la energía caótica que solo la juventud permite. Thomas estaba ahí por obligación. De verdad deseaba ver a su hermana, pero enterarse de que Verónica estaba invitada a esa fiesta era algo que lo ponía nervioso. Había inventado una excusa, aprovechando de que Sophia estaba con gripe y que posiblem