Punto de vista de Mateo
Seguía mirando fijamente a Isabela, viendo cómo esa expresión fría se instalaba en sus rasgos, cuando oí pasos detrás de mí.
Lucía entró en la sala de estar, atraída probablemente por las voces. Se detuvo en seco al ver a Thiago allí de pie y su rostro perdió todo el color.
—Tú… —susurró.
La sonrisa de Thiago se ensanchó.
—Hola, Lucía. Ha pasado mucho tiempo.
Me moví sin pensar, colocándome entre ellos y tirando de Lucía para ponerla detrás de mí.
Fuera lo que fuera lo q