¿Él... O todos?
Punto de vista de Pedro
Me quedé mirando el contacto de la doctora Nicole Pablo en la pantalla del teléfono, con el dedo suspendido sobre el botón de llamar.
Mi hijo. Enzo era mi hijo, y yo había pasado meses intentando destruirlo.
Pulsé llamar.
Contestó al primer tono, como si hubiera estado esperando esta llamada.
—Pedro —dijo con calma—. Me preguntaba por qué llamabas.
—Lo sabías —respondí, con la voz peligrosamente baja—. Sabías que Enzo era mi hijo y aun así me dejaste cazarle.
—¿Dejar? Pe