Capítulo 38.
Yuna
Las palabras de Lin me dejaron pensando mucho; durante la salida del hotel, en el trayecto en auto y hasta el momento en que bajamos para entrar al bar. Él no era la clase de hombre que decía ese tipo de cosas solo porque sí. No era el tipo que regalaba palabras bonitas; él llegaba y tomaba lo que quería, sin pedir permiso y sin pedir perdón.
Me sentía mal por mentirle, por no ser sincera con él, con su hermana y con su madre, quienes se habían portado de maravilla conmigo. Pero tenía una