Capítulo 15. O tal vez sí
—¿Tienes algo que contarme, de nuevo?—demandó, llevando sus manos a su cintura. Me miró interrogante, me arrebató de nuevo la bolsa con más pruebas y las contó. —hay cuatro pruebas aquí.
Estaba desconcertada, no podía creer que la chica hubiera sido capaz de aquello por una inofensiva náusea y un poco de vómito, tampoco entendía porqué lo había hecho si yo no la conocía y mi vida no le importaba, pero más que eso, estaba preocupada por la cara que mi mejor amiga tenía en este momento.
—¿Y?.
—No