Capítulo 14. ¿Embarazada? No creo
[CONTINUACIÓN]
—Es aquí, si quieres te dejo sola y…
Negué, abrí mis ojos tan solo un poco y las afectadas y el vértigo que sentía se hicieron insoportables. La tomé de la mano y cayendo de rodillas al piso, comencé a vomitar.
La chica de cabello oscuro y ojos avellana, me sostuvo en cabello y espero a que terminara, pero era horrible. Si dejaba de vomitar, el mismo olor y la opresión en mi garganta me volvía a producir náuseas.
—¿Mejor?.
¡No!
—Sí. —mentí. Para nadie era cómodo estar viendo a o