73. Ajedrez
POV Isabella Bianchi
Su mirada pétrea, la mandíbula tensa, un gesto difícil de descifrar. Me excitaba la sensación de poder tener algo que se hacía difícil, no porque lo quisiera, sino por la ganancia de saber que tenía poder.
El mundo era fácil de controlar para una mujer. Solo debías acercarte a un hombre, mostrarle tu cuerpo, poder o simplemente palabras bonitas, y alguno caería por una de las tres. Dante, para mí, había sido mi juguete preferido, uno que había empezado a rebelarse. Pensaba