POV Dante Ferrari
Para muchos, cuatro meses no eran mucho. ¿Para mí? Era toda una vida. La dinámica de mi vida había cambiado de una manera tan exponencial que muchos pensarían que ya no era Dante Ferrari.
El hombre que se quedaba hasta las diez de la noche trabajando… ahora llegaba religiosamente a las seis, a más tardar, a su hogar.
Cambiar contratos y documentos los fines de semana… por los partidos de mi hijo y las salidas familiares que yo, de manera devota, cumplía como si fuese parte de