21. Barata
—Pero qué juguetito más particular tiene mi hermano ahora ¿Te gustaría que te diga un secretito?
Una sonrisa en un tono coqueto, divertido y endiablado. Era una versión más juvenil de Dante; tan parecidos que era un poco escalofriante, solo diferenciándose por el lunar. Con atrevimiento llevó su mano hacia mi mechón de cabello, haciéndolo girar entre sus dedos. Mi mecho morado en la punta se movía en un lento zigzag.
Sin importarme quién era, levanté mi mano y le di una cachetada que provocó que