108. Sonido
El aire gélido que había entrado en la sala por la puerta abierta era más que suficiente para decirme que esto no era un sueño. No, era una jugarreta del destino. Ese que parecía más entretenido haciéndote sufrir mientras más lo necesitabas.
En un solo momento recapitulé toda mi vida como si fuese un destello de un segundo. Me recordé en la escuela primaria caminando de la mano con mi hermana. Las discusiones que mis padres tenían. El momento en que ella se enteró de que tenía cáncer, además de