En la mañana siguiente, la mujer se despertó temprano y verificó que todo estuviera bien con su pequeño hijo. Al cerciorarse de que todo estaba bajo control, revisó su teléfono durante el desayuno. De pronto, el apetito desapareció; la inapetencia llegó cuando sus ojos se clavaron en la pantalla y vieron aquellas fotografías en las que Maxwell aparecía besándose con una mujer. Aquellas imágenes resultaron ser más contundentes que las anteriores, y su corazón se agrietó aún más. Ella quedó desol