Las manos de Aria temblaban con cada paso que daba hacia el altar. Cada vez que miraba hacia adelante, hacia donde Maxwell la esperaba, su corazón se aceleraba. Llevaba puesto un hermoso vestido blanco, pomposo y elegante, que resaltaba su belleza natural. Sus delicados pasos sobre los stilettos a juego completaban el look sofisticado.
Su cabello había sido recogido con cuidado, y el velo que caía sobre su rostro le daba un toque de ensueño. Aria se sentía como una princesa en el día más impo