Narrado por Fatima Hneidi:
El silencio que queda en la habitación después del escándalo, es más ruidoso que los gritos de Kiara.
La puerta se ha cerrado detras de ella, de la que alguna vez vi como mi dulce hermanita, arrastrada por los guardias, y el pasillo vuelve a su calma artificial. Pero dentro de mí, nada se encuentra en calma. Siento el corazón como un tambor desbocado, la piel erizada, los ojos secos de tanto contener. Se siente como si llevara años conteniendo un sinfín de emociones.