Aparentemente, son celos.
Narrado por Mariano Hans:
Camino por el pasillo del hospital con la Abuela Dana, la abuela de Fátima a mi lado. Su paso es lento pero firme, como si cada paso estuviera cargado de ansiedad por ver a su nieta, pero a su vez, conserva el buen humor y una personalidad altiva demasiado agradable. Me ha contado tres anécdotas desde que salimos del ascensor, todas con esa mezcla de sabiduría y picardía que la caracteriza. Nos reímos juntos, como dos cómplices que han logrado conectar... No recordaba