Narrado por Kiara Hneidi:
Jamás había experimentado sentirme sucia. No hay otro modo de describirlo.
No puedo creer lo que he hecho.
Estoy sentada en el borde de la cama, con las manos temblorosas y el corazón latiéndome en la garganta. La habitación aún huele a él. Amet. A su piel, a su aliento, a su deseo. Cada rincón de este cuarto guarda el eco de lo que pasó entre nosotros. Y yo… yo no puedo dejar de revivirlo. Me hace feliz hacerlo, me da ganas de seguir viva. De reír. De atreverme a ab