54 Huida a medianoche

Adrian se acercó y le extendió un arreglo de flores.

—Fue una presentación extraordinaria —le dijo con convicción—. No tengo dudas de que esta es solo la primera de muchas. El mundo va a querer escucharte, Isabella.

Antes de que pudiera decir algo más, Estela llegó hasta ella y la envolvió en un abrazo cálido, protector. Se inclinó para susurrarle al oído:

—Eres increíble, mi niña. Tu padre estaría tan orgulloso de ti…

Las palabras le atravesaron el pecho como una flecha certera. Isabella sintió cómo la emoción la desbordaba y un nudo se le formaba en la garganta. Sus ojos se llenaron de lágrimas antes de que pudiera impedirlo. La nostalgia, dulce y dolorosa, la envolvió por completo.

Estela se separó apenas, le limpió una lágrima con el pulgar y le sonrió con ternura.

—Cuando todo esto se calme, hablaremos. Me lo contarás todo —le susurró.

Isabella asintió, incapaz de hablar en ese momento.

Isabella giró el rostro… y lo vio.

Dereck avanzaba en
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP