Mundo ficciónIniciar sesiónAsí que asintió.
—Será un placer —dijo, aunque por dentro hervía.Gimena sonrió satisfecha y lo tomó del brazo, guiándolo hacia la pista de baile. A su alrededor, las miradas comenzaron a clavarse en ellos, y los murmullos no tardaron en surgir.—¿No es ese el heredero de la familia Salazar… con la hija de Esteban Castillo?—Dicen que se va a separar de su esposa… que ella no puede tener hijos.—Tal vez ya está buscando una nueva esposa.—Hacen una hermo






