Mundo de ficçãoIniciar sessãoHéctor asintió, colocando una mano firme y protectora sobre el hombro de Isabella.
—Recuerda descansar, Isabella —dijo con voz serena, cargada de preocupación sincera—. El trabajo es importante, pero tu salud lo es más.Isabella le respondió con una sonrisa llena de gratitud. Los padres de Valeria siempre la habían tratado como una hija más desde que la conocieron, y tras la muerte de su padre, habían estado ahí sin condiciones, dándole el apoyo y el cariño que una adolescente rota ne






