Mundo de ficçãoIniciar sessãoIsabella le lanzó un beso y la vio marcharse, sintiendo cómo el silencio de la mansión volvía a envolverla…
Porque sabía que, al menos esta noche, no entraría como la esposa rota.Entraría como la mujer que estaba empezando a levantarse.Isabella caminó por los silenciosos pasillos de la mansión hasta llegar a su dormitorio. No se sorprendió al no encontrar a Dereck en la casa; ya se había vuelto una costumbre. Al entrar, la habitación estaba iluminada, y sobre la






