Mundo ficciónIniciar sesiónIsabella, con los ojos muy abiertos, dio un paso hacia Valeria y la agarró del brazo en pánico.
—¿Qué es esto? ¡Valeria! ¿Quiénes son estos hombres?Valeria soltó una carcajada que resonó por toda la sala.—Isa, por favor —dijo, dándole un golpecito suave en el brazo—. ¿Qué mejor forma de relajarse y sentirse mimadas que con un ejército de hombres sexys atendiéndonos?—Valeria… —Intentó protestar Isabella, sintiendo las mejillas arder—. Esto es demasiado…Pero Valeria la calló con su dedo.—Hoy no. Hoy no piensas, no analizas, no te preocupas por nada. Hoy te dejas consentir. Hoy… es tu día.Isabella ladeó la cabeza, miró a los hombres —que la observaban con sonrisas profesionales pero, aun así, peligrosamente encantadoras— y suspiró largamente. Muy largamente.Los chicos eran guapos. Muy guapos.Y si Valeria la miraba con esos ojos de cachorro emocionado…—Está bien —cedió Isabella finalmente.






